¿La comida es tu consuelo?

No confundamos usar la comida como consuelo para llenar un vacío, con verla como una forma de apapacho.

Usar la comida como consuelo puede ser una forma de descarga y de encontrar en ella respuestas a un problema emocional profundo, una forma de escape y evasión.

En cambio, ver la comida como una forma de apapacho, no sólo está muy arraigado a ciertas culturas (como lo es en el caso de la mexicana), sino que de hecho no está mal cuando se trata de disfrutar un momento que está rodeado de un contexto saludable, de cariño y afecto, mas no de una necesidad de consuelo permanente o en ambientes donde predomina la violencia, el desapego (falta de vínculos) o el miedo y la confusión.

CUANDO ES APAPACHO:

● Muestras cariño y cuidado con un caldo calientito cuando alguien que amas enferma.

● Demuestras importancia y alegría cuando quieres celebrar un cumpleaños.

● Reconoces y admiras cuando hay un festejo o un logro importante.

● Promueves la complicidad cuando comes eso delicioso e imperdible con tu persona favorita.

● Fortaleces vínculos cuando comes con los amigos o la familia y reafirman sus lazos.

En resumen: se trata de saber qué comer, en qué momento, e identificar cuál es el motivador.

CUANDO VES EN LA COMIDA UN CONSUELO:

  1. Comes por ansiedad.
  2. Comes descontroladamente y sin medida ya sea por euforia o por depresión.
  1. Comes para sentir amor.
  2. Cuando comes para dejar de ser lastimado como una forma de protección (cuando quieres engordar para generar de forma inconsciente rechazo y apartar a las personas de ti subiendo de peso).
  1. Cuando comes por soledad.
  2. Cuando comes inmediatamente después de una pelea o discusión.
  3. Por estrés.

El apapacho en la comida no tiene que ver con comer siempre un antojo, se trata más de momentos precisos y atinados, y de compañías adecuadas (aunque estando solo también te puedes dar ese abrazo).

En resumen, se trata de comer algo preparado con amor (así sea una ensalada), con sabor, con sentido, con consciencia y verdadero disfrute. Si no es así, sólo te estás «comiendo» y no aprovechando la bendición que tus cinco sentidos te ofrecen. Recuerda que no está mal comer con emoción sino dejarte dominar por ellas.

Cuida o sana tu relación con la comida. Ella no es el enemigo, es la falta de hábitos saludables y el sedentarismo.

Los quiero <3, gracias por leerme.

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