Crónica de un paseo solitario
Planear salidas solitarias, y más cuando se acerca mi cumpleaños, es mi pasión. Mi destino esta vez: el Centro de la Ciudad de México.

Museo
A las 12:30 ya estaba en camino hacia el Palacio de Bellas Artes, y como me gusta mucho la corriente del impresionismo, moría de ganas por visitar la expo: «La revolución impresionista: de Monet a Matisse«, una colaboración con el Museo de Arte de Dallas (DMA).
Si ustedes como yo, aman visitar museos, y además, AMAN EL IMPRESIONISMO en las artes plásticas, créanme que la van a disfrutar. Cada una de las obras expuesta es exquisita, y al final del recorrido, han incluido un mapa interactivo donde puedes buscar a cada uno de los pintores, los cuales vienen divididos por categorías para facilitar su comprensión: los pioneros, los herederos y los postimpresionistas. Al dar click en algún personaje, te dirige a un mapa donde te señala a qué otros artistas influyó y cuáles son sus obras más representativas, o sea que es un resumen muy ameno y divertido.

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Cabe destacar que lo único que llamó mi atención es que no incluyeran a Toulouse Lautrec, pues él fue uno de los postimpresionistas de la camada de Vincent Van Gogh, es lo único que me desconcertó, de ahí en fuera, la expo vale mucho la pena. La disfruté tanto que me tardé dos horas, pero es que yo me quedo mirando cada cuadro como cinco minutos (ventajas de ir solo). Esta expo estará hasta el 27 de julio de 2025, así que tienen todavía un buen tiempo para asistir. La entrada cuesta $95 pesos, y si eres estudiante o maestro, te aplican un descuento, pero si no puedes acudir, te dejo este link de Visita virtual.
(Costo del museo: $95 pesos).
¡A comer!
Luego me fui a comer a El Cardenal, uno de mis restaurantes favoritos que recientemente abrió otra sucursal a un costado del Museo Nacional de Arte (Munal); aunque he de decirles que esta vez no me encantó lo que pedí: sopa de champiñones con flor de calabaza y una carne en salsa de queso de cabra con guarnición de espinacas, papas, cebolla y granos de elote. Honestamente el sabor no me fascinó, la carne estaba seca, la sopa tenía como tres champiñones, y en general, aunque esta vez no tuve suerte, no lo descarto, pues la mayoría de las veces me gusta mucho su comida, como aquella vez en que pedí un cabrito en manchamanteles con una copa de vino, lo cual fue una verdadera delicia.
(Costo total sin bebida: $450 pesos).
Cafecito con vista a Bellas Artes
No muy satisfecha con mi anterior experiencia, me dirigí al tan conocido Café Don Porfirio en el piso 8 del edificio donde está el Sears, justo frente a Bellas Artes. Más que buscar el café de ese lugar, lo que vale la pena es su mirador. Afortunadamente no había mucha gente, y como iba sola (insisto, son las ventajas de ir solo), me pasaron de inmediato y me acomodé en el rincón, lo cual estaba de lujo porque de mi lado derecho no tenía a nadie. Los meseros de inmediato se acercan con la charola de las tentaciones y te preguntan si deseas un pan… y entre rollos glaseados, chocolatines y otras delicias, no puedes resistir, así que me decidí por un chocolatín, estaba bueno, un poquito frío pero seguía esponjoso, poroso, y con la cantidad precisa de chocolate. Y para acompañar, un «puro cacao» grande deslactosado que no tiene nada de azúcar, como no me gusta lo empalagoso fue el acompañante perfecto para mi pan.
Cabe destacar que si no has ido a este lugar, consideres lo siguiente:
- El mejor horario para visitarlo es antes de las 7:00pm, después de esa hora vas a encontrar una laaarga fila para acceder, y ya dentro, puede que tardes media hora más esperando en las mesitas que están atrás de los que están en el mirador. Pero ya si te toca sufrirla, vale la pena.
- No pongas tus cosas recargadas en el cristal que está frente a la vista del mirador. Hay gente que suele poner mochilas o bolsas, eso distrae mucho la vista pues además es un espacio muy reducido, y créeme, no está padre querer ver un paisaje «limpio» y que te topes con el ruido visual de una mochila o bolsa.
- El mirador es una especie de terraza, así que ve preparado para los cambios climáticos, que como sabes, son muy comunes en la CDMX. En mi caso empezó a hacer mucho aire, me dio mucho frío, y me tuve que ir antes de lo que esperaba, eso sí, directito al Sears a comprar un suéter (que afortunadamente estaban en «rebaja sobre rebaja» jajaja).
(Costo total del chocolate caliente y el pan: $148 pesos… sin contar el imprevisto forzadísimo del suéter).

Música exquisita… regalo para el alma ❤
Una vez que me compré un suéter súper lindo y abrigador, me fui directito a mi última cita conmigo y a cerrar el día con broche de oro: concierto de la Orquesta de Cámara de Bellas Artes (OCBA) en la sala Manuel M. Ponce. Tiene varios años que disfruto ir sola a los conciertos de dicha orquesta, me gustaba mucho la dirección de José Luis Castillo, ahora, la dirección está a cargo de Luis Manuel Sánchez, quien también es muy profesional. Y como parte de mi festejo de cumpleaños, decidí ir a ver la interpretación del Concierto para piano no.13, de Mozart (uno de mis músicos clásicos favoritos adorados); también tocaron una pieza de Maurice Ravel, y por si fuera poco, hubo dos sorpresas inesperadas: el pianista que acompañó a la orquesta, es un gran descubrimiento para mi, ya que no tenía el placer de conocerlo y es un verdadero músico: Juan Pablo Horcasitas, talento orgullosamente mexicano, quien en este concierto al que asistí, debutó como solista invitado; y la segunda sorpresa fue que, sin estar dentro del programa, Horcasitas aprovechó la presencia de uno de los más veteranos músicos que integran la OCBA: Vladimir Tokarev (primer concertino), para interpretar Oblivion de Astor Piazzolla (otro de mis músicos favoritos). Un verdadero deleite y un regalazo para mi y los presentes.




Si les interesa ver este concierto que, en serio, vale muchísimo la pena como todos los de esta índole, se va a repetir este próximo domingo 15 de junio de 2025, a las 12:00 horas en el auditorio Silvestre Revueltas, del Conservatorio Nacional de Música, o bien, para ver los demás conciertos de la OCBA les dejo la liga para que adquieran sus boletos. Lo pueden hacer directamente en las taquillas del Palacio de Bellas Artes a un costo de $75 pesos, o a través de Ticketmaster donde les saldrá arriba de cien pesos.
(Costo de mi boleto: $175 aprox.).
¿Qué te pareció esta idea de paseo?: visita a expo en Bellas Artes; comida en El Cardenal (tiene varias sucursales, pero claro hay muchísimas opciones muy sabrosas y para diferentes bolsillos y gustos); visita al mirador de Don Porfirio para ver un extraordinario paisaje de la Ciudad con chocolatito caliente, y cerrar con un concierto en uno de los recintos culturales más hermosos del mundo.
Costo total de esta salida: $868 pesos.
Me gustaría mucho leer tus comentarios o alguna otra propuesta que creas que es interesante. Si crees que a alguien le puede interesar esto, ¡agradeceré mucho que lo compartas!
¡Los quiero! ❤
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